PARROQUIA SAN SEBASTIÁN DE POZOBLANCO

domingo, 26 de marzo de 2017

Sólo sé que yo era ciego, y ahora veo

Para quien quiere creer hay muchos argumentos, pero para el que no quiere no existe ninguno. Por eso no perdáis el tiempo discutiendo sobre la fe ni sobre la Iglesia. Hoy se discute, pero todo queda en una confrontación de ideas en la que nadie escucha al otro y el único objetivo es salirse con la suya. 

Sólo sé que yo era ciego, y ahora veo. Punto. Dice el ciego de nacimiento en su discusión con los fariseos en el Evangelio de hoy (Jn 9). En nuestro tiempo en que las ideas son juguetes y las palabras carecen de seriedad, a la hora de la verdad sólo quien puede apelar a la experiencia sobrevive. Si nuestra fe en Jesucristo está hecha de rutinas, de ideas,  principios, se la lleva el viento. Y eso es un aspecto muy característico de lo que pasa hoy. Con una ideología, ni se sostiene la vida ni se hace frente a la dificultad. Sólo la experiencia resiste y vence. 

Sólo quien ha sido curado, quien tiene la experiencia de haber sido salvado por Cristo, y puede aferrarse a esa roca, puede decir: «Yo sólo sé que estaba ciego y ahora veo».

La fe, la esperanza y el amor ven más allá de las apariencias. Ya decía el Principiro:

"—Adiós —dijo el zorro—. He aquí mi secreto, que no puede ser más simple: sólo con el corazón se puede ver bien; lo esencial es invisible para los ojos.


—Lo esencial es invisible para los ojos —repitió el principito para acordarse".

PD te animo a que leas todo el capítulo 9 de San Juan, no tiene ningún desperdicio. 

viernes, 24 de marzo de 2017

Nuestra cita de mañana, sábado 25 de marzo

El Papa Francisco nos ha invitado a unirnos en oración con toda la Iglesia y recibir el sacramento de la confesión, el día antes del IV Domingo de Cuaresma, es decir mañana 25 de marzo.

Un momento de gracia en este tiempo de cuaresma, para experimentar el encuentro alegre con la misericordia del Padre, que a todos acoge y perdona.

«La Cuaresma nos llama a la conversión y a la penitencia: nos indica el ayuno, la oración y la limosna como caminos de trasformación; nos alienta al examen de conciencia y a admitir humildemente nuestras culpas y la confesión de nuestros pecados. Como dijo San Juan Pablo II: aprendan a llamar blanco lo que es blanco y negro lo que es negro, mal al mal y bien al bien. Aprendan a llamar pecado al pecado y no lo llamen liberación y progreso”. (Papa Francisco)

jueves, 23 de marzo de 2017

Gran trabajo y servicio que están realizando la Hermandad de la Soledad y todas las Cofradías en estos tiempos

En estos días se ultiman los preparativos para la Estación de Penitencia, en nuestra parroquia, la del Viernes Santo, la Hermandad de la soledad. Son muchos los trabajos previos a realizar para mantener la belleza que la tradición cristiana ha trasmitido de generación en generación en las procesiones de la Semana Santa. 

Cada año, Junta Directiva, cofrades y penitentes, todos voluntarios, dedican horas de trabajo a la hermandad para tenerlo todo a punto para la estación de penitencia. Para llevar la devoción a la Madre de Dios y la fe en Jesucristo por nuestras calles. 

Actualmente, sin lugar a dudas, las hermandades constituyen el elemento asociativo más importante del pueblo. Ningún grupo, sea vecinal, tradicional, o lúdico, congrega a tantas personas. Donde llegadas estas fechas, marca la vida del pueblo de una forma determinante. Y para alegría de algunos y disgusto de otros esta realidad tiene claro su carácter profundamente religioso, eclesial. 

Estos días se hablará de cofradías, de pasos, de estación de penitencias, imágenes de la Virgen, de Jesús en todos los medios de comunicación, televisión, radio, papel y las nuevas tecnologías. 
Gran trabajo y servicio que están realizando la Hermandad de la Soledad y todas las Cofradías en estos tiempos. ¡Enhorabuena y ánimo!

miércoles, 22 de marzo de 2017

¿Por qué pide la Iglesia el celibato a los sacerdotes?

Ayer martes. Visita del Cardenal Rouco y Don Demetrio al seminario Redemptoris Mater de Córdoba
Aprovechando que esta semana ha sido la Fiesta de San José, padre virginal de Jesús, custodio de la Sagrada Familia y de la Iglesia, y día de Seminario; os dejo la siguiente reflexión. 

 ¿Por qué pide la Iglesia el celibato a los sacerdotes? Es una pregunta frecuente a los sacerdotes. Muchas incomprensiones y ligerezas suelen decirse acerca de la cuestión del celibato de los Sacerdotes.

 Es común escuchar frases como: "La Iglesia impone a los sacerdotes el celibato", o "¿Porqué los sacerdotes no se pueden casar?". La realidad es otra, La Iglesia Católica no obliga a nadie a ser célibe, porque esta es una opción que libremente abrazan quienes responden a la llamada que Dios hace, y para su discernimiento cuentan con un tiempo largo, de años, de estudios y reflexión en los seminarios. 

Los motivos que da la iglesia, no son, fundamentalmente, de "conveniencia práctica", es decir, de disponibilidad total para anunciar la “Alegría del Evangelio,  sino que son motivos teológicos, basados en el estilo de vida que Jesús eligió para sí y para su Madre. 

Pero podemos descender a lo que todos de una mera sencilla e informal podemos entender.
¿Os figuráis a vuestro cura buscando novia, o embelesado con ella en abrazos, escenitas de celos, peleas y reconciliaciones? ¿Y el Cura papá, pendiente de la señora y de los niños, con obligación de proveer al sustento de todos? Trabajar, fuera de la parroquia, en la profesión que sea para sostener a los suyos, y entonces la parroquia quedará postergada o anulada, o bien se dedicará íntegramente al servicio religioso y entonces pesará sobra los fieles la carga económica de toda la familia del Cura.

Y, si se me permitís un poco de humor sobre el tema: recordaréis que en el Evangelio se afirma que "no se puede servir a dos señores". Pues si no se puede servir a dos señores, ¿qué será el querer servir al mismo tiempo al Señor... y a la señora?

El corazón lo damos entero, no partido, tanto en el matrimonio como en el sacerdocio. Mirándolo así, como una respuesta de amor, un servicio de amor a Dios y a los hermanos, el celibato sacerdotal no es mutilación, sino plenitud.

martes, 21 de marzo de 2017

Tengo un don superior que es la inocencia, y es mi arma para amar y ser amado



Soy un niño especial, 
pero la diferencia no está
en lo peculiar de mi apariencia,
sino en la candidez que Dios me ha dado.

Dicen que me falta inteligencia, 
tengo un don superior que es la inocencia, 
y es mi arma para amar y ser amado.



En esta vida estoy siempre a la espera 
de un gesto fraternal que me dé aliento, 
no importa si vivo en un palacio o en la vera, 
cuando el amor me sirve de alimento.



Tengo en mi frágil pecho una dolencia, 
mi corazón merece ser salvado.



 Traje bajo el brazo un mandamiento: 
amar de corazón y sin espera 
porque el amor nos salva y nos libera.


Me bendijo Dios con la existencia, 
y mi alma del paraíso es heredera,  
su bendición me alcanza dondequiera 
y así puede alcanzar a quien me quiera, 
pues si recibo amor, amor fomento.


No lo cambio por nada en el mundo. Estoy súper feliz con mi hijo

Que nadie tenga miedo de recibir el regalo de la vida, cuando un niño es especial, distinto... No conozco a nadie que se haya arrepentido de haber aceptado y acogido una nueva vida.

lunes, 20 de marzo de 2017

Nuestra gran celebración de todos los años

Ayer domingo, retiro de cuaresma
El Triduo Pascual de la Pasión, Muerte, y Resurrección del Señor, es una única celebración que comienza con la Misa vespertina de la Cena del Señor, el Jueves Santo, tiene su centro en la Vigilia Pascual y acaba con las Vísperas del Domingo de Resurrección.

El jueves Santo se celebra la Eucaristía queriendo revivir el ambiente de la Última Cena y se vela en oración acompañando a Jesús en Getsemaní. El viernes está dedicado al misterio de la Cruz y la muerte gloriosa de Cristo. El sábado es el día del silencio ante la sepultura de Jesús, y el domingo, finalmente, en la noche santa que lo inicia, es la celebración integral del Misterio Pascual, con particular énfasis en el triunfo del Señor sobre la muerte. La preeminencia que tiene el domingo en la semana, la tiene la solemnidad de Pascua en el año litúrgico.


El Domingo de Ramosn es una reconstrucción litúrgica de los últimos días de Jesús,  recordamos su entrada en Jerusalén y el conjunto de la Pasión; el lunes, martes y miércoles santos hacemos memoria de la unción en Betania, del anuncio de la traición de Judas y del hecho mismo de la traición... Esos días de Semana Santa queremos llenarnos de la gracia de la salvación de Nuetro Señor Jesucristo a través de la liturgia y la intercesión de la Santísima Virgen María, Ntra. Sra. de la Soledad.